5 lunes de enero

Han sido cinco lunes, el primero intercambiamos experiencias de las fiestas navideñas. Fiestas familiares, entrañables…

El segundo, leímos un cuento de Jorge Bucay el «Elefante atado a una estaca». Con él reflexionamos sobre cómo nis influyen los límites que nos crean en la educación, sobre todo si los creemos… una vez interiorizado ya no hace falta más… Los límites nos lo seguiremos creyendo y sin más, no nos atreveremos a soltarlos.

También hablamos de las fallas genéticas, de las deformidades que aparecen en ciertas personas y a pasar de no ser completos «normales» pueden mostrar menos incapacidades psíquicas que otras teniendo físicamente lo normal, por tanto los límites que mostramos las personas pueden venir más por influencias educacionales y es que cuando, a veces, queriendo ayudar, proteger… limitamos…

Tercer lunes leemos «Piel de asno» cuento clásico con versiones diferentes que nos trae el tema del incesto, y como es la hija la que tiene que huir del padre, del adulto caprichoso que no reconoce el daño de la elección y es que a veces parece que los infantes son más sabios que algunos padres, adultos… pues veces el capital erótico más que capital puede convertirse en un imán para desaprensivos y despiadados… al fina es el Ada madrina la que le ayuda a librarse de ser del adulto elector…

El cuarto lunes el cuento es también de Jorge Bucay «DEPENDENCIA» la reflexión va entorno a todo lo que nos puede hacer dependiente, y vamos descubriendo que lo difícil es vivir sin depender, parece que es cuasi imprescindible para la vida… lo importante es que nos demos cuenta de ello e intentemos ser equitativos, justos sin caer en dependencia masiva… también hablamos del covd-19 y como recuperarse…

El quinto y último lunes de enero:

«La ciudad de las cucharas largas» nos habla de la importancia de la cooperación, compartir y empatizar ayuda a cada uno y al otro… hablamos del padrenuestro y el padrenuestro del otro lado…

Y es que compartir nos ayuda y ayudando nos ayudamos… la sensibilidad nos hace vulnerables y la vulnerabilidad nos debilita y a veces nos podemos encontrar con personas que se aprovechen de ello…

«Haz bien y no mires a quién» pero siempre aprender a ayudarnos y a protegernos a nosotros mismos, no esperar que sean las demás las que lo hagan por nosotras…

Y hablamos de las creencias y de la necesidad de ello para sentir satisfacción como un antídoto del vacío existencial.

Y también hablamos de nuestras historias personales y familiares como hemos vivido las perdidas de nuestros padres…

Y comparamos la ingenuidad, la ignorancia y la sabiduría, la importancia del respeto, los límites y el dinero no lo es todo, lo importante es la satisfacción por lo que nos hace disfrutar en la vida. Cuidar las preguntas indiscretas o invasivas que no ayudan, por el contrario, molestan…

SALUD 🌻🌾🥀🤲🌍🌬🌊🔥💞🌈

Hasta la semana próxima …